Sindicalistas policiales: Modelo Cooperativo o Competitivo ?.
A partir de la “autorización del actual Gobierno" para la creación de uno o varios sindicatos policiales se abrieron una gran variedad de nuevas Instituciones que hasta ahora eran poco conocidas por los integrantes de las filas policiales. Hablar de negociación colectiva, huelgas típicas y atípicas, participación etc en el ambiente policial era algo impensado hasta hace pocos años atrás. En muchas ocasiones vemos por intermedio de varios medios de prensa a nuestros representantes sindicales actuar de forma algo errática e imprecisa y de igual forma se ha visto en ocasiones al tratar algunos temas con las autoridades Ministeriales, lo cual lleva a meditar lo importante de tener un método o modelo inicial para implementar en todas esas ocasiones. En esta oportunidad y en consecuencia de lo antedicho, hemos de desarrollar la relevancia que tiene la utilización de un método cooperativo al momento de negociar cualquier aspecto que refiera a nuestros derechos ( condiciones de trabajo, salarios etc). El modelo Cooperativo es antes que nada un modelo de negociación que puede ser usado en todos los aspectos de nuestra vida, para concertar cualquier negocio y no solamente debería ser analizado como estrategia de un sindicalista o abogado dentro del ámbito de las relaciones de trabajo. Por este método se le otorga gran importancia al logro de la confianza con el oponente y la formación de un ambiente ameno de dialogo entre las partes. Previo a explicar el modelo cooperativo citado, vamos a hacer una recopilación de actitudes que nunca deberían estar presente en una negociación sea cual fuere el ámbito , justamente se relaciona con el otro modelo de negociar, que se conoce como competitivo. Este último se caracteriza por tener posiciones iniciales extremas en la negociación donde las partes se formulan ofertas mezquinas y ridículas, se consideran las concesiones de la otra parte como debilidades, como si se estuviera ganando algo en un evento deportivo, y se celebran como victorias en desmedro del adversario, también el ir a concertar algo con un representante con autoridad limitada o nula quien en definitiva nada puede acordar porque no le han dado suficientes facultades para pactar y es sólo un estratagema su presencia en la reunión. Por último las llamadas tácticas emocionales, como golpes de puño sobre la mesa, malas caras, exageraciones, sarcasmos. En un hilado mas fino ( perfil psicológico ), es consabido que ir a una reunión para proponer algo, con un rostro cerrado ( el famoso fruncimiento de cejas que muchos lo asumimos como un semblante serio o responsable en realidad no siempre es percibido de esa forma por el otro interlocutor, las piernas cruzadas hacia atrás, etc ) u otras posiciones corporales negativas son percibidas por el otro como malas actitudes, y es poco frecuente lograr acuerdos con ese comportamiento. En el libro del Doctor Juan Raso “Curso Introductorio de Relaciones Laborales” pagina 204 se da un excelente ejemplo sobre estas relaciones directas entre el lenguaje corporal y los resultados de un negocio “ Alguien ha dicho con sabiduría que ningún vendedor concretó nunca una venta echado hacia atrás o recostado en una silla. Inclinado hacia adelante es una forma de indicar el grado de confianza y de interés “
Los policías ( principalmente los ejecutivos ) tenemos una formación vertical y jerarquizada consecuencia de las aulas en la escuela policial y en muchas circunstancias de una especie de herencia de policías de mas edad y tiempo en el Instituto, que considera que para realizar un procedimiento satisfactorio el actor debe estar con cara de enojado, con el cuerpo rígido. Tales actitudes pueden ser idóneas en algunos casos, pero el policía no tiene porque siempre regirse por esos métodos, en muchos procedimientos no será lo mas beneficioso. Como se ha señalado la poca experiencia sindical de los policías, acompañado de esa actitud cerrada hace que en muchas ocasiones se cometan errores al momento de acordar algún punto con las autoridades, otros sindicatos, etc. Otro elemento a tener en cuenta, y este si es muy importante destacarlo ( también se encuentra muy desarrollado en el libro citado mas arriba, pag 205 ), es el tema de callar cuando no hay nada que decir. Otra costumbre muy insensata que tenemos todos los policías , (de todos los escalafones ) es no saber valorar la extrema utilidad que tiene el silencio, sino existe nada mas que agregar en una negociación o acuerdo, nada se debe decir, aquí es muy aplicable aquella máxima que expresa : somos esclavos de lo que decimos y soberanos de lo que callamos . Este ha sido uno de los puntos frágiles de todos los sindicatos, principalmente al ser entrevistados por la prensa, donde se han visto a nuestros representantes expresar palabras que no son bien vistas por la opinión pública y en otras ocasiones por no saber que decir, se han extendido cometiendo errores y expresando citas inexactas.
En el modelo cooperativo por otra parte, se intenta discutir y cambiar propuestas en un ámbito de confianza. El Profesor Raso distingue 5 etapas: 1) La decisión de negociar: es decir, de hacerlo en los términos de ese método 2) Preparación: Que implica la implementación de una propuesta, un estudio previo sobre lo que se va a solicitar, en otras palabras ir con algo meditado, y no improvisar,3) Ejecución: Que es la discusión misma, donde interactúan las partes 4) Conclusión y 5) Materialización del Resultado, es decir recoger lo acordado en un escrito y suscribir el mismo.
No debe creerse que este método solo sería aplicable cuando nuestros representantes actúan a reuniones con las autoridades públicas, sino en cualquier otro circunstancia de negociación, por ejemplo entre los propios sindicatos policiales, o con una Persona Jurídica de Derecho Privado etc.
De más esta decir que seguir estos pasos, no es tarea sencilla, y que puede llevar tiempo interiorizarlos como prácticas habituales. Muchos al terminar de leer esto y en ese famoso revanchismo pueden objetar este método, y pensar que solo es posible dependiendo de la conducta del oponente, adversario o interlocutor.
Tenemos muchos vicios y naturalmente inexperiencia en materia de Relaciones Laborales. No obstante, como dicen los más jóvenes en nuestros días: “ Y que hay con eso...”
Según el mayor científico del siglo 20 “todo debería expresarse de modo sencillo. Pero cuanto puedo serlo. No más “